Voy a empezar diciendo algo que es una obviedad, pero curiosamente sorprende aún a mucha gente: los bebés no necesitan tomar papillas industriales. De verdad.
Y es triste que despierte más miradas extrañas, desconfiadas e inquisidoras asegurar que un bebé no necesita un preparado industrial en polvo, que asegurar que es imprescindible darle a los bebés papillas “de farmacia” (aunque lo cierto es que las venden en cualquier supermercado).
Me asombra que ante ese argumento nadie se pregunte como se alimentan los bebés de países en los que la mayoría de la población no tiene acceso a estos productos, o, simplemente, como diantre se alimentaban los bebés antes de que hubiera preparados industriales para papilla. Y me asombra más que a menudo ese consejo venga de boca de profesionales sanitarios.
Pero empecemos por el principio:
¿CUÁNDO EMPIEZO A DARLE CEREALES AL BEBÉ?
A partir de los 6 meses, cuando se inicia la alimentación complementaria. ¿No a los 4 meses? ¿entonces porque lo pone en la caja? ¿porque me lo recomienda mi pediatra?
La industria vende papillas, potitos e incluso galletas para bebés de 4 meses porque es legal. Y legal no significa ni adecuado, ni ético, ni saludable. Y muchos pediatras recomiendan empezar a dar papillas a los 4 meses o dar biberón de cereales a esa edad… no se sabe la razón. Aunque como decimos siempre (aunque muchos no lo lean) no todos son iguales.
La OMS lo tiene muy claro: lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses. Por tanto aconsejar algo diferente a leche materna, o en su defecto leche de fórmula, antes de esa edad, va contra las recomendaciones de salud pública.
Y también tiene muy claro otra cosa: no hay que añadir azúcar a la comida de los bebés.
Sin  embargo empresas como Nutricia, Puleva o Nutribén y algunas marcas blancas tienen a  la venta productos para bebés de 4 meses con azúcar añadido. Y aquí no pasa nada.
PAPILLAS INDUSTRIALES PARA BEBÉS, PEQUEÑO REPASO
Vamos a ver algunos ejemplos de las marcas más conocidas sobre lo que estamos comentando:
  • Papilla Almirón de Nutricia: para bebés a partir de 4 meses, con azúcar y azúcar de caña como segundo y tercer ingrediente, respectivamente.
  • Papilla Nutribén: para bebés a partir de 4 meses, con azúcar y maltodextrina (que también es azúcar) como segundo y tercer ingrediente, seguidos de grasa de palma.
  • Papilla Puleva:para bebés a partir de 4 meses, con azúcar como segundo ingrediente.
¿Por qué? ¿qué necesidad tienen estas marcas de vender algo así para bebés que durante al menos dos meses más sólo deberían tomar leche materna, o en su defecto leche de fórmula?
La respuesta parece obvia: están perdiendo dos meses de ventas si se limitan a ofrecer productos “a partir de 6 meses” y además, están creando futuros consumidores, en esos niños acostumbrados desde edades tan bajas a sabores antinaturalmente dulces, que luego van a rechazar productos que sí son saludables porque no tienen potencia de sabor suficiente. Negocio redondo.
¿Y SI PONE QUE ES SIN AZÚCAR?

Si pone que es “sin azúcar” o “sin azúcares añadidos”, tenemos dos posibilidades:

Que contenga cereales dextrinados o hidrolizados: este “truco” del que abusan marcas como Nestlé o Hero, lo explico perfectamente en este artículo Julio Basulto, os aconsejo que lo leáis.

El dextrinado o hidrolizado de los cereales convierte los carbohidratos complejos (de cadena larga) en simples (de cadena corta, azúcar en gran parte) porque los predigiere. Así tengo un cereal que es azúcar, que sabe más dulce y encima la ley me permite escribir en la caja “sin azúcar” y venderlo como tal, ¿qué más se puede pedir?.

Así es como nos venden cereales dulces y con azúcar que pueden poner “sin azúcar” y es legal marcas como Nestlé y su papilla de cereales sin gluten para bebés de 4 mesesHero Baby o Blevit  con productos similares.
Que sea solo harina de cereales a precio de oro: en ese caso, no sería una mala opción, pero estaríamos haciendo totalmente el primo y pagando a entre 10 y 14€/kg lo mismo que en el supermercado nos cuesta entre 1’5 y 2€/kg.
Por ejemplo, comprar esta papilla de avena de Holle para bebés a partir de 4 meses a 15’72€/kg (3’93€ los 250g), es lo mismo que comprar un paquete de avena que suele rondar los 2€/kg en cualquier supermercado y usarla para hacer la papilla. Os aseguro que el enriquecimiento en vitamina B1 de la Holle, ni es imprescindible para un bebé sano bien alimentado, ni vale los 12€/kg de más. Incluso si queréis comprar avena ECO, la tenéis a menos de 3’5€/kg. Lo mismo sirve para otras papillas de este tipo que sean de arroz o de cualquier otro cereal.
Otra marca que tiene productos similares es Hipp, cuyas papillas salen a unos 11-12€/kg.

 

SI NO NECESITA PAPILLAS INDUSTRIALES ¿ENTONCES QUÉ CEREALES LE DOY A MI BEBÉ?

Cuando quieras darle cereales al bebé, dale eso, cereales. No polvos industriales. Dale un papilla de avena, de arroz (puedes cocer arroz y triturarlo, usar sémola de arroz o darle arroz cocido a pegotitos si hacéis BLW). También se les puede dar pasta grande que puedan coger, mijo, quinoa, maíz, alforfón, pan… en definitiva cualquier cereal o pseudocereal en papilla o en un formato adecuado si no les damos papilla. Y por supuesto patata, boniato, yuca u otros tubérculos.  No tiene mayor secreto.
Además de los ingredientes, otro detalle a tener en cuenta con las papillas industriales es que además de un sabor demasiado dulce, tienen una textura fina y perfecta y son siempre iguales. Esto no sucede con preparados caseros, y es muy interesante que el bebé aprenda a comer distintas texturas y que los sabores de los alimentos no siempre son idénticos. Recordemos que la alimentación complementaria, además de nutrir, también es fuente de desarrollo neuromotor y modula los gustos futuros.

Fuente: DIME QUÉ COMES, Lucía Martínez.

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