Puede resultar paradójico que en estos días de aislamiento, en los que el contacto ‘piel’ con rayos solares está vetado, la ciencia nos apunte a que la vitamina D puede ser una herramienta útil contra el Covid-19.

Recientemente, Alimente orientaba sobre las medidas a tomar para evitar su carencia. Hoy hablamos de que este nutriente es especialmente importante para la salud del sistema inmunitario, lo que hace que muchas personas se pregunten si la suplementación ‘artificial’ puede ayudar a reducir el riesgo de contraer el nuevo coronavirus que causa Covid-19.

Niveles bajos se asocian con mayor riesgo de enfermedades respiratorias, como asma y EPOC, e infecciones respiratorias virales y bacterianas

Es importante tener en cuenta que actualmente no existe una cura contra él y no hay, tampoco, medidas preventivas contrastadas, excepto las que hablan del distanciamiento social y las prácticas de higiene adecuadas.

Dicho esto, algunas investigaciones muestran que tener niveles saludables de vitamina D, así como tomar suplementos de la misma, puede ayudar a mantener tu sistema inmunológico en las mejores condiciones posibles y, por tanto, protegerte contra enfermedades respiratorias en general.

La vitamina D es necesaria para el buen funcionamiento del sistema inmunitario, que es la primera línea de defensa de nuestro cuerpo contra infecciones y enfermedades. Esta vitamina juega un papel crítico en la promoción de tus defensas. Tiene propiedades antiinflamatorias e inmunorreguladoras y es crucial para la activación de los mecanismos del sistema inmunitario. Así, un estudio publicado en ‘Central European Journal of Imnunology’, llevado a cabo por Giulia Bivona, Luisa Agnello y Marcello Ciaccio, todos de la Universidad de Palermo (Italia), constata: “La modulación inmune por la vitamina D incluye mejorar la respuesta inmune innata, atenuar y estimular la proliferación de células Th1 y Th2 (linfocitos)”.

Se sabe que la vitamina D mejora la función de las células inmunes, incluidas las células T y los macrófagos, que protegen el cuerpo contra los patógenos. De hecho, la vitamina es tan importante para el ‘trabajo’ inmune que niveles bajos de la misma se han asociado con una mayor susceptibilidad a infecciones, enfermedades y trastornos relacionados con el sistema inmune. Así, un trabajo publicado en ‘American Journal of Respiratory and Critical Care’ determina: “La deficiencia de vitamina D causa déficits en la función pulmonar que se explican principalmente por las diferencias en el volumen pulmonar. Este estudio es el primero en proporcionar evidencia mecanicista directa que vincula su déficit y el desarrollo pulmonar, lo que puede explicar la asociación entre la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el estado de la vitamina D”.

Es más, los niveles bajos de vitamina D están asociados con un mayor riesgo de enfermedades respiratorias, como tuberculosis, asma y EPOC, así como infecciones respiratorias virales y bacterianas. Y no solo: además, este problema se ha relacionado con una disminución de la función pulmonar, lo que puede afectar a la capacidad del cuerpo para combatir infecciones respiratorias.

Foto: Foto: Unsplash/@mab_studio. ¿Tomar vitamina D puede proteger contra Covid-19?
Actualmente, no existe cura, aunque se están probando diferentes tratamientos para el Covid-19. Ningún estudio ha investigado el efecto de los suplementos de vitamina D o su déficit sobre el riesgo de contraer el nuevo coronavirus que causa la pandemia. Aun así, múltiples ensayos han demostrado que niveles insuficientes pueden dañar la función inmune y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias. Lo constataba un trabajo publicado en ‘Evidence Based Complement Alternative Medicine’ (también de investigadores italianos, aunque en esta ocasión de la Universidad de Pavía).

Detalla: “En las poblaciones europeas, los adultos tienen entre 2 y 5 infecciones al año y los niños suelen presentar de 6 a 12, y las tasas de infecciones sintomáticas aumentan en los ancianos. Mantener el sistema de defensa inmune dentro de un estado saludable normal reduce la incidencia de infección y/o disminuye la gravedad de los síntomas y/o acorta la duración de los resfriados comunes. El sistema inmunitario es una intrincada red de tejidos, órganos, células y productos químicos especializados que protegen al huésped de agentes infecciosos y otros ataques nocivos. Aunque estos mecanismos de defensa contra los invasores son muy complejos, pueden describirse como organizados en tres grupos interactivos principales: barreras físicas e inmunidad innata y adaptativa

La ingesta de algunos nutrientes “puede influir significativamente en varios componentes de la inmunidad. Y hay tres que tienen una opinión científica específica de la EFSA sobre la confirmación de declaraciones de propiedades saludables relacionadas con la vitamina D, la C y el zinc y la función normal del sistema inmunitario”, insisten los investigadores.

Por lo tanto, la vitamina D, la vitamina C, el zinc y la equinácea tienen funciones fundamentales de tres grupos inmunorreactivos principales (barreras físicas, inmunidad innata y adaptativa) en términos de prevención y tratamiento (acortando la duración y/o disminuyendo la gravedad de los síntomas) de los comunes resfriados

Por estas razones, es una buena idea evaluar tus niveles de vitamina D para determinar si tienes una deficiencia en este importante nutriente. Dependiendo de ellos, la suplementación con 1.000-4.000 UI de vitamina D por día suele ser suficiente para la mayoría de las personas. Sin embargo, aquellos con niveles sanguíneos bajos a menudo requerirán dosis mucho más altas para aumentarlos a un rango óptimo.

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